Corría febrero del 2001 cuando la IFFHS declaró al Celta como el mejor equipo del mundo (de ese mes,
claro). Ese mismo año (2001), el Celta acabó como el 14º mejor equipo del mundo, por encima de equipos como Juventus y
Milán. Más mérito tiene si nos fijamos en que el Celta competía en UEFA, y no en Champions, y nunca pasó de cuartos de final en esta competición. Esto
significa que, a pesar de nunca haber rebasado estos límites, el equipo se movió durante esos años en un nivel muy alto, siempre presente en las primeras posiciones de la liga y en las
últimas rondas de la UEFA. En el año 2002 se acabó en el Top 100, y en 2003 y 2004, en el Top 50.